¿Cuándo fue la última vez que internet se sintió emocionante?
No podía recordarlo hasta que encontré Substack. Ahora Revista Libra tiene el suyo.
¿Cuándo fue la última vez que sentiste que internet era emocionante?
¿O ni siquiera emocionante sino simplemente un espacio novedoso, más sorprendente que agobiante, donde encontrarse con lo improbable era más probable que esta predecible avalancha de anuncios teledirigidos, contenidos odiosos, noticias tendenciosas, videos ociosos, un poco más de anuncios y un montón de contenido hecho por nadie? ¿Cuándo?
Yo no podía recordarlo —¿el 2009, cuando hice una cuenta en Tumblr? ¿el 2010, al descubrir los torrents?— hasta que en marzo del año antepasado le presté atención a Substack. Sabía que era una conocida plataforma para enviar correos masivos, algo así como una buena herramienta para escribirle a mucha gente al mismo tiempo. Pero ahí, tras suscribirme al newsletter de Ted Gioia, un ácido y bigotudo crítico cultural, noté que Substack era, además de una especie de blog que te llega al mail, un refugio ante la tediosa homogeneidad de internet.
Libre —todavía— de avisos y publicidad, ausente —aún— de influencers exhibiendo sus lujos, Substack además tiene una lógica de red social: la gente sigue y se suscribe a otra gente —alguna muy famosa, como Patti Smith, Lena Dunham o Hanif Kureishi—, que principalmente escribe textos, a veces cortos pero casi siempre más largos, aunque también comparte imágenes, graba podcasts o hace videos. Casi toda, eso sí, llegó agobiada de la artificialidad de las otras plataformas, necesitada de espontaneidad y buscando, con las palabras y las ideas, ponerle fin al scroll infinito.
Por eso llegamos nosotros también. Para que quienes ya leen Revista Libra —ese lugar donde escribimos sobre leer— puedan hacerlo más y mejor, sin esperar a enterarse por Instagram de nuestras novedades ni perderse entre engorrosos clics en bios. Y para que quienes aún no nos conozcan lo hagan en un contexto más amable y desacelerado.
¿Qué significa suscribirse al substack de Libra? Que cada texto nuevo que publiquemos llegará a tu e-mail. No competirá con millones de reels, memes o photodumbs: estará descansando ahí, en tu bandeja de entrada, entre pedidos del trabajo y noticias de tu banco, para que lo leas cuando quieras. Con el tamaño de letra que desees, lejos de distracciones ni clics a otros sitios.
No sé si el 2024, cuando empezó Revista Libra, les dimos una primera bienvenida, pero mejor hagamos que esta, entonces, valga por dos. O tres: bienvenida a Libra, bienvenida a Substack, bienvenida al substack de Revista Libra.
Nos encanta leer. Y ahora mucho más.


Buena publicidad.